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Cómo purgar o lavar correctamente las conducciones de agua potable – por qué es importante
El agua potable en circulación contribuye a mantener la calidad dentro de la instalación. Sin embargo, cuando el agua permanece estancada durante horas o días en la instalación, puede perder su calidad.
Durante los periodos de estancamiento pueden producirse varios problemas:
- Los gérmenes y bacterias que originalmente estaban presentes en el agua potable en cantidades inocuas pueden multiplicarse hasta alcanzar niveles perjudiciales para la salud.
- La temperatura y el contenido de oxígeno del agua pueden variar, lo que también favorece el crecimiento microbiano.
- El biofilm puede formarse en las paredes interiores de las tuberías cuando el agua permanece inmóvil durante demasiado tiempo. En esta capa viscosa, las bacterias encuentran condiciones ideales para multiplicarse. Los sedimentos y los nutrientes disueltos pueden favorecer aún más su formación. Bacterias como Legionella pneumophila y otros microorganismos asociados al agua pueden proliferar de forma intensa en estas condiciones.
Por ello se aplica un principio básico: «¡El agua potable debe fluir!»
Recomendación para el purgado de las conducciones de agua potable
El agua debe renovarse completamente, como máximo, cada 72 horas. En general, se recomienda dejar correr el agua durante al menos cuatro minutos después de alcanzar una temperatura constante.
Esta recomendación se basa en las normas técnicas y sanitarias aplicables, en particular en los criterios establecidos por el Real Decreto 3/2023, que regula la calidad del agua de consumo humano, y por el Real Decreto 487/2022, modificado por el Real Decreto 614/2024, que establece los requisitos higiénico-sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis.
Asimismo, los sistemas de purgado o lavado automáticos – como el sistema compacto y autónomo FLUSH 2.0 – ofrecen una protección preventiva eficaz para evitar la estancación del agua y preservar la calidad dentro de la instalación.
Recomendación para usuarios particulares
Los usuarios particulares también pueden seguir esta recomendación: después de una ausencia prolongada – por ejemplo, tras unas vacaciones o un fin de semana –, es aconsejable dejar correr el agua en todos los grifos conforme a la recomendación indicada.
Esto no se aplica solo a las viviendas, sino también a las autocaravanas y caravanas. Cuando el vehículo no se utiliza durante un periodo prolongado, el agua puede estancarse en las conducciones y en el depósito. Por ello, todas las conducciones deben enjuagarse a fondo después de cada periodo de inactividad, y el depósito de agua limpia debe vaciarse y limpiarse regularmente. De esta manera, el agua potable se mantiene higiénicamente segura incluso durante los desplazamientos.
Filtros de agua para grifos y duchas – protección adicional en caso de riesgo higiénico
El purgado regular es un aspecto fundamental para evitar la estancación y mantener la higiene del agua potable.
No obstante, en determinadas situaciones, el enjuague por sí solo no es suficiente –por ejemplo, en caso de contaminación existente, después de obras de rehabilitación o en edificios con conducciones antiguas.
En estos casos, los filtros de agua instalados en los grifos y duchas ofrecen una solución complementaria eficaz:
retienen de forma fiable las bacterias y reducen así el riesgo para la salud.
En entornos sensibles, como hospitales, residencias de mayores o guarderías, estos filtros son una medida de protección probada.
También en el ámbito doméstico pueden ofrecer una protección adicional hasta que la calidad del agua potable vuelva a estar garantizada de manera permanente.