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Bacterias coliformes: todo sobre E. coli, Enterobacter y más
Las bacterias coliformes son un tema central en la higiene del agua potable.
Para los operadores de instalaciones de agua potable, tienen gran relevancia, ya que Escherichia coli se considera un indicador fiable de contaminación fecal, mientras que otras bacterias coliformes como Enterobacter pueden señalar deficiencias higiénicas generales, lo que representa un riesgo potencialmente grave para la salud de los consumidores.
¿Qué son las bacterias coliformes?
Las bacterias coliformes son un grupo de microorganismos que se encuentran de forma natural en el medio ambiente, por ejemplo en el suelo, en las plantas y en el intestino de animales y seres humanos.
Son capaces de fermentar lactosa a 35–37 °C produciendo ácido y gas – una característica clave que permite su identificación mediante métodos microbiológicos estandarizados.
Su detección en el agua potable indica deficiencias higiénicas en el sistema de tuberías y puede sugerir una posible contaminación con bacterias patógenas, especialmente si se trata de indicadores fecales como Escherichia coli.
En condiciones normales, las bacterias coliformes no suelen multiplicarse en el agua potable, a menos que existan biopelículas u otros entornos que favorezcan su crecimiento. Por ello, su presencia se considera un indicio de contaminación reciente o persistente.
Tipos de bacterias coliformes
Coliformes totales:
Incluyen bacterias como Enterobacter, Citrobacter o Klebsiella, que se encuentran frecuentemente en el medio ambiente.
Por lo general, no son patógenas, pero indican deficiencias higiénicas generales o contaminación externa.
Coliformes fecales:
Este grupo incluye microorganismos que provienen del intestino de humanos o animales.
Escherichia coli (E. coli) es el representante más importante: su presencia en el agua potable indica claramente una contaminación fecal.
Coliformes termotolerantes:
Se trata de bacterias coliformes que pueden crecer a temperaturas elevadas (44 ± 0,5 °C) y fermentar lactosa con producción de gas.
Esta capacidad se utiliza como criterio técnico para identificar el origen fecal en los análisis de agua.
E. coli pertenece a los coliformes termotolerantes, pero hoy en día suele detectarse por separado y de forma específica, ya que es un indicador fecal inequívoco.
¿Son las bacterias coliformes un riesgo para la salud?
Bacterias coliformes como Enterobacter, Citrobacter o Klebsiella se encuentran de forma natural en el medio ambiente, así como en el intestino de humanos y animales.
Para personas sanas, normalmente no representan un riesgo para la salud. Sin embargo, ciertas cepas pueden actuar como patógenos oportunistas en situaciones concretas, como en personas con el sistema inmunológico debilitado.
Importante: Patógeno oportunista significa que un microorganismo solo causa enfermedad cuando el sistema inmunitario está debilitado o las barreras naturales están alteradas. Estas bacterias aprovechan, por así decirlo, “oportunidades favorables” (en latín: opportunitas) para provocar enfermedades.
El caso de Escherichia coli (E. coli) es diferente: algunas variantes (como EHEC) pueden causar graves enfermedades gastrointestinales y su presencia en el agua potable siempre indica contaminación fecal.
¿Cómo llegan las bacterias coliformes al agua potable?
Las bacterias coliformes suelen introducirse en el sistema de agua potable por influencias externas.
Las causas típicas son tuberías con fugas, válvulas antirretorno defectuosas o instalaciones mal conectadas que permiten la entrada de agua contaminada en la red de distribución.
Pero los riesgos no solo se encuentran dentro de la instalación del edificio: también en la zona de captación de las plantas de abastecimiento puede haber una carga microbiológica, especialmente debido al uso intensivo de la agricultura.
Si sustancias orgánicas como el estiércol o el lixiviado de ensilado llegan a las aguas subterráneas o superficiales, el riesgo de contaminación fecal aumenta considerablemente.
Esto afecta sobre todo a instalaciones que utilizan agua bruta sin tratar o con un tratamiento insuficiente.
Si se detecta la presencia de bacterias coliformes en una muestra de agua potable, se requiere una actuación rápida y sistemática.
Aunque estas bacterias no suelen representar un riesgo inmediato para la salud, su presencia indica deficiencias higiénicas – como fugas, retornos o agua estancada.
¿Qué hacer si se detectan bacterias coliformes en el agua de consumo?
Si se detectan bacterias coliformes durante los controles rutinarios del agua de consumo, es necesario actuar de forma inmediata y sistemática.
Aunque estas bacterias generalmente no representan un riesgo directo para la salud, su presencia indica posibles deficiencias higiénicas, como fugas, retornos o agua estancada.
Se deben realizar muestreos adicionales para confirmar los resultados y ayudar a identificar la fuente de la contaminación.
Si se detecta Escherichia coli o enterococos intestinales – ambos indicadores de contaminación fecal –, es obligatorio notificarlo a la autoridad sanitaria competente y aplicar las medidas correctoras adecuadas.
Estas pueden incluir la información a los usuarios, la emisión de avisos de hervir el agua o la desinfección del sistema.
La detección de otras bacterias coliformes requiere una evaluación por parte de la autoridad sanitaria, especialmente si se presentan de forma recurrente o en concentraciones elevadas.
Solo después de que el agua de consumo haya sido declarada apta mediante análisis de control y aprobada por la autoridad competente, puede volver a utilizarse sin restricciones.
Resumen de las bacterias coliformes
A continuación, presentamos brevemente los géneros más importantes.
Nota: La abreviatura “spp.” proviene del término latino species pluralis, que significa “varias especies”.
Por ejemplo, Enterobacter spp. indica que se hace referencia a varias especies (no especificadas) del género Enterobacter.
Escherichia coli (E. coli) como indicador clave
Escherichia coli (E. coli) es un miembro destacado del grupo de bacterias coliformes y se considera un indicador fiable de contaminación fecal.
Se encuentra de forma natural en el intestino de los seres humanos y los animales.
Su presencia en el agua de consumo representa un riesgo sanitario directo y no está permitida según la normativa española vigente (valor paramétrico: 0 UFC/100 ml, conforme al Real Decreto 3/2023).
Ante una detección, deben iniciarse de inmediato investigaciones y medidas correctoras para identificar y eliminar la fuente de la contaminación.
Origen del nombre “E. coli”
Escherichia: En honor al descubridor de la bacteria, Theodor Escherich.
Coli: “Coli” significa “del colon” (latín: colon), y hace referencia al hábitat natural de la bacteria.
“E. coli” es la forma abreviada de Escherichia coli.
Enterobacter spp.
Las bacterias del género Enterobacter son organismos ambientales comunes que se encuentran en el suelo, en plantas o en entornos húmedos.
Se consideran bacterias ambientales, pero en determinadas circunstancias – como en personas con el sistema inmunitario debilitado – pueden actuar como patógenos oportunistas.
Su presencia en el agua de consumo puede indicar deficiencias higiénicas en las tuberías o contaminación secundaria en el sistema de fontanería o en el punto de uso.
Klebsiella spp.
Klebsiella pneumoniae y otras especies relacionadas pueden encontrarse tanto en el medio ambiente como en el intestino humano.
En los análisis de agua, su detección no puede vincularse directamente con contaminación fecal, ya que pueden sobrevivir en ambientes húmedos (por ejemplo, en material vegetal o biopelículas).
Sin embargo, su presencia se considera una señal de advertencia higiénica.
Citrobacter spp.
Las especies de Citrobacter se encuentran en el suelo, en aguas residuales y ocasionalmente en el tracto intestinal.
Estas bacterias ambientales no indican necesariamente contaminación fecal, pero su detección en el agua de consumo puede interpretarse como una señal técnica de advertencia – sobre todo si se detectan de forma repetida.
Hafnia alvei
Un miembro menos común del grupo coliforme es Hafnia alvei.
Esta bacteria se encuentra ocasionalmente en alimentos y aguas superficiales.
Aunque su relevancia clínica es baja, su presencia en el agua potable debe considerarse un indicador de posibles irregularidades higiénicas.